Debe mejorarse la calidad en la enseñanza del inglés en las escuelas públicas mexicanas porque está en juego la educación de nuestros niños, afirmó José Luis Ramírez Romero, profesor investigador del Departamento de Lenguas Extranjeras de la Universidad de Sonora.En lo que fue la primera conferencia plenaria del programa académico del XX aniversario de la Licenciatura en Inglés, señaló que de ninguna manera se debe dar una enseñanza de segunda o de tercera clase a los niños, “tal y como ha sucedido hasta ahora en México”.

Consideró de muy benéfico y gran avance el hecho de que hoy ya se imparta la materia de inglés en todos los planteles escolares, sin importar el estrato social, ya que con anterioridad eso era sólo un privilegio y exclusividad de centros educativos privados.

José Luis Ramírez estableció que debe darse una mayor calidad en la capacitación, mejores condiciones laborales para los profesores y materiales educativos –libros de texto–, “es decir, un conjunto de cosas necesarias para enriquecer el trabajo de enseñanza-aprendizaje”. 

Justicia elemental

José Luis Ramírez calificó como de justicia elemental poder ofrecer a aquellos niños pobres que nada tienen, una oportunidad similar al menor privilegiado que va a un plantel privado de enseñanza bilingüe.

“Es desde esa premisa elemental como me muevo: dar acceso al conocimiento de las élites al niño marginado”, dijo en su tema “La enseñanza del inglés en las primarias públicas mexicanas: problemas y tendencias”.

Y, en segunda instancia, añadió, el inglés es una herramienta donde el niño decidirá en qué la empleará, sea en el mercado laboral o para incrementar su acervo cultural.

“Hay autores que sostienen que para qué le damos inglés a niños de clases sociales bajas, que “en su vida van a ir a Estados Unidos o a trabajar para una empresa trasnacional en un puesto que requiere conocimientos del inglés”, advirtió.

En su exposición, en el auditorio del Centro de las Artes, dio a conocer que la manera en que se ha atendido el programa de inglés en primarias ha sido muy simplista, sin querer darse cuenta que el problema es complejo y multicausal, por lo que la solución debería venir de múltiples lados.

Es imperante, sostuvo, que los profesores de la enseñanza del inglés conozcan la situación actual, lo mismo que funcionarios, editoriales o embajadas, que tienen algo que ver con este programa, y no quedarse sólo en el conocimiento de la situación, sino que deben plantearse el qué pueden hacer por mejorar el proceso de enseñanza.

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