Inicio Destacado Ciudadanos: la verdadera opción por la vía independiente.

Ciudadanos: la verdadera opción por la vía independiente.

Por: Tirso Amante

Creo que la vida se encuentra llena de realidades paralelas y paradojas. No sé exactamente que pensamiento o sentimiento me genera el hecho de que, en el discurso cotidiano, la gente no deje de quejarse y vociferar en contra nuestra realidad político-económica (muchas veces inconscientemente) mientras que, ubicándose en un plano contradictorio, opinen que no les interesa hablar ni participar en la vida pública.

Me pregunto si esas escazas ganas de participar se deben al mismo hartazgo, a la desesperanza o es la culminación de un plan gestado en el seno del poder hegemónico mexicano que gobierna por medio de la televisión y los discursos políticos sin saliva para inhibir la participación ciudadana. De cualquier forma ese no es el punto que deseo desarrollar en el presente texto.

El caso es que en las últimas elecciones tuvimos las dos caras de la moneda (con el caso Bronco y el caso Kumamoto), esa moneda esperanzadora para quienes nos sentimos ciudadanos politizados y que creemos que existen mejores formas de gobernar dentro del sistema, es decir, aquellos que creemos que existen espacios para cambiar realidades que se crean dentro de esta enorme estructura.

Muchos podrán argumentar, desde una perspectiva funcionalista, que dichos espacios son ilusiones, trampas o simulaciones creadas por la misma estructura que funcionan como paliativos frente a las exigencias que hacen sudar a más de un político pero esa tampoco es la finalidad del texto.

Quiero reflexionar sobre la vía independiente. Después de observar los saldos de la pasada elección no me queda más que pensar en hacer un llamado a todos aquellos que nos consideramos ciudadanos politizados y activos a defender dichos nichos de oportunidad; defenderlos ya que es necesario entender que no deben ser ocupados ni por políticos que no lograron sus aspiraciones dentro de sus plataformas políticas (como es el caso del Bronco) ni por empresarios (como es el caso de los candidatos independientes que recién se registran en Tamaulipas y Quintana Roo) que no logran saciar su hambre de poder a través del empresariado y que ahora quieren aventurarse en la vida política con el argumento de que con tanto dinero que tienen no les apetece robar y mucho menos al explicar que su éxito económico se puede extrapolar a un buen gobierno.

Recordemos, en primer lugar, que el pensamiento económico-empresarial es el que lleva a la toma de decisiones que tanto desfavorecen a la justicia social y que en realidad acentúa las desigualdades sociales.

Es tiempo de creer que ciudadanos como tú o como yo somos quienes deben aprovechar dichos espacios para ciudadanizar la vida política y hacer cosas distintas. Las quejas que regularmente se quedan atrapadas tras los muros de las redes sociales deben, como bien decía Pedro Kumamoto, romper barreras porque “los muros si caen”. Al final de cuentas darle el voto a un verdadero independiente, a un ciudadano, no puede representar más que oposición y nuevas formas de actuar que no nos vendrían nada mal dentro de congresos locales, municipios, gobiernos de entidades federativas, cámaras altas y porque no, en un futuro, un presidente de la república.

Esperemos que este 2016 sea un año VERDADERAMENTE ciudadano e INDEPENDIENTE, un año nuevo de participación en la vida pública de nuestro país que realmente es de todos pero que unos cuantos se han encargado de arrebatarnos de las manos.

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