En Libertad Alejandra Alegría tras pesadilla en la cárcel.

En Libertad Alejandra Alegría tras pesadilla en la cárcel.

Compartir

22 horas escuchando que su nombre además de Alejandra era Fátima, que su rostro era señalado como el de una delincuente que había cometido fraude en perjuicio de 29 personas en Hermosillo. Sentada en una mesa junto a su abogado y un extraño al que decían era su cómplice. Una pesadilla.

Alejandra Alegría, conductora de radio, voluntaria en el DIF de Caborca y ayudante de un oftalmólogo en sus días de descanso fue detenida el pasado viernes 28 de julio por la policía, le dijeron que sería encarcelada por fraude y asociación delictuosa, pero ella no sabía de que estaban hablando. 7 días en una celda.

​​
Luego, audiencias en la sala de juicios orales en los juzgados del CERESO I donde escuchó como 29 personas la señalaban como quien les había cobrado dinero a cambio de créditos que nunca llegaron. Sin embargo el imputado Elí Barceló dijo que jamás la había visto. A partir de ahí la lucha legal por demostrar su inocencia debatiendo una investigación que arrojaba que era ella quien usaba otros nombres para cometer ese delito.

El sábado 29 de julio la primera audiencia donde salió con el ánimo destrozado. La investigación de un ministerio público la ponía a punto de ser vinculada aún proceso que la dejaría meses en la cárcel mientras se llegaba al fondo del asunto.


El miércoles 2 de agosto a las 10 de la mañana con uniforme color naranja regresó a comparecer frente al Juez Octavio Castrejón que escuchó a las partes ofendidas y la defensa de los abogados de Alejandra y de Elí Barceló presuntos cómplices. Durante 15 horas testimonios, pruebas, señalamientos y argumentos de defensa. Como el tiempo no lo permitió, la madrugada del jueves la audiencia fue suspendida y se retomaría las primeras horas del jueves. Una noche más para dormir en una barra de metal. Sin sus hijos, sin su esposo, sin su familia. Sin su libertad.

A las 9 de la mañana del 3 de agosto, de nuevo a escuchar cómo su libertad seguía en juego hasta que a las 4 de la tarde, el Juez emitió su veredicto: las pruebas presentadas por la Fiscalía de Justicia no acreditaron los elementos para vincular a Alejandra Alegría a proceso y se ordenó su inmediata libertad. 


Primero los aplausos de su familia que se encontraba detrás de la mesa donde Alejandra escuchaba atenta la resolución del Juez y después el llanto de su esposo que se quebró, luego su hermana, después sus amigos, después ella misma. Mientras que Elí Barceló agachaba la cabeza al escuchar que al menos estará 6 meses más en la cárcel pues a él si le acreditaron la posibilidad de estar involucrado en el fraude que se cometió desde la Financiera Crédito Popular Mexicano. 29 personas que perdieron su dinero, algunos su trabajo y su patrimonio y otros más su salud. Un año de intentar encontrar la justicia y que su dinero les sea devuelto. 

Alejandra en su intervención ante el juez dijo lamentar la situación de los afectados pero sostuvo que no era la persona que buscaban. El juez consideró fundamentados los alegatos de la defensa y le concedió la libertad.


Celebración fuera del juzgado, abrazos y llamadas de alegría, por un lado la familia de Alejandra impacientes esperando saliera de prisión y por el otro la familia de Elí, su padre y su hermano en total seriedad. 

En el nuevo sistema de justicia penal, los juicios orales permitieron que este proceso fuera más rápido, que se viva voz los imputados se defendieran y refutaran los señalamientos. Con las ventajas de ese proceso Alejandra pudo salir y la noche de este jueves abrazar de nuevo a su familia y viajar a Caborca para ver a sus hijos.

El caso seguirá para buscar la justicia para los 29 clientes que fueron engañados por un grupo de personas que les quitó su dinero. La investigación arroja que al menos 11 personas más están involucradas en este delito. La Financiera cerró sus puertas y ahora nadie sabe nada. Cientos de miles de pesos han parado en los bolsillos de alguien más y 29 personas esperan al menos que los responsables sean encarcelados. Del dinero afirman han perdido la esperanza de recuperarlo. La lección es fuerte. El dinero fácil trae consecuencias difíciles y las ofertas milagrosas se ha demostrado que no existen.

Alejandra Alegría Alvarado subió a su Matiz Azul con su familia y espera no regresar a Hermosillo en un buen tiempo. Al menos no para pasar por un trago amargo como este.

Deja un comentario