Natalie Dedreux una nueva voz del síndrome de Down en el mundo

Natalie Dedreux una nueva voz del síndrome de Down en el mundo

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Por: Maroly Solís Zataraín
Hace poco durante un programa de televisión alemana, dónde el público tiene interacción con invitados de diversos ámbitos, una joven llamada Natalie Dedreux, le preguntó a la canciller alemana Angela Merkel: ¿Por qué los bebés con Síndrome de Down pueden ser abortados muy poco antes del nacimiento?
La chica no solamente es editora de una revista, sino que es una joven de 18 años con síndrome de Down, que expresó la necesidad de cuestionar por qué no solamente está permitido en ese país el aborto dentro de los tres meses de embarazo, sino que existe una ley que permite los abortos tardíos, es decir practicarlo días antes de la fecha programada del alumbramiento.
La joven expresó su postura y negación ante dichas leyes cuestionando la postura de la canciller, quién pertenece al partido Unión Cristiano Demócrata (CDU), la cual mencionó que ha promovido acciones para que los padres pasen por un proceso de consentimiento informado y tengan acceso a conocer las ventajas y desventajas de realizar un aborto.
Según varios medios de comunicación vertieron opiniones no del tema del aborto en sí, sino de la evasión a la pregunta tan directa que le fue hecha por una persona con esta condición, a la cual la canciller se avocó a responder con las múltiples iniciativas que se tienen desde su partido para apoyar a las personas con discapacidad en Alemania.
Sin embargo la joven explicó un poco lo que había sido de su vida y desarrollo, pretendiendo ejemplificar las ventajas y opciones de las personas con síndrome de Down en la actualidad, quien sin tener una respuesta concreta por parte de Merkel, concluyó con una frase que la ovacionó: “No quiero ser abortada, solo quiero nacer”.
El tema del aborto es y seguirá siendo un tema de discusión muy fuerte, el hecho de decidir por cuenta propia o por terceros, el nacimiento de una persona fuese cual fuese su pronóstico o situación de vida, requiere de una gran decisión.
En la mayoría de los países en el mundo, el aborto está penalizado, salvo excepciones de casos de violación, que el embarazo ponga en riesgo la salud de la madre, presente malformaciones o enfermedades congénitas graves, en algunos casos hasta por situación económica, entre otros factores que se permite realizar antes de las 12 semanas de gestación.
En el caso de algunos países como Alemania y otros de Europa central está aprobado en cualquier momento antes del alumbramiento por decisión acordada de los padres. Muy por el contrario de lo que sucede en nuestro país, donde se permite únicamente por las excepciones antes mencionadas, antes de los 3 meses de gestación.
Sin embargo en México, haciendo un breve recorrido por sus 32 estados, sabemos que la mayoría cuenta con legislaciones variadas, pero que en conjunto la mayoría promueven los artículos 333 y 334 del Código Penal Federal, que establecen la negación a las mujeres de decidir sobre su propio cuerpo, sus responsabilidades, imponiéndoles situaciones no deseadas y penalizándolas.
Pero por otro lado representa una oportunidad de dar vida, de conocer modos de aprendizaje, de desarrollo y de ser capaz de atender situaciones inimaginables, como en este caso – y hablaré por mí misma- es difícil tocar el tema, porque habrá quiénes defiendan posturas a favor y otras en contra.
Solo puedo hablar por mí misma, decir que naturalmente pasan por tu cabeza mil situaciones negativas cuando conoces el diagnóstico del hijo que vas a tener, sobre todo cuando se trata de alguna discapacidad, cuestionas la vida que podrá tener y las posibilidades de un desarrollo deseado o idealizado, incluso el papel que tendrá en la familia y la sociedad.
Esto es un proceso normal de duelo, que representa la etapa de perder al hijo que esperabas de forma idealizada, que viene precedida por la aceptación, que permite visualizar de forma más clara las opciones que podrás tener en torno a cierta circunstancia, como en este caso la de un hijo/a con discapacidad.
Hoy me queda claro que la mejor opción ha sido y será poder dar vida, aceptar el reto, teniendo muy presente que se presentarán obstáculos, situaciones difíciles y otras circunstancias que podrán hacerte dudar, pero que jamás te harán arrepentirte de haber decidido tener a ese hijo, que se llega a amar de forma inimaginable.
Sólo puedo reiterar que me ha sorprendido Natalie Dedreux, esta joven que está muy consciente de lo que es y de su condición, que representa un ejemplo más de lo que una persona con síndrome de Down puede lograr en la actualidad, si se le otorga las herramientas y las oportunidades necesarias, comenzando con SU VIDA.

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