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Después del éxito del Hygge, llega la nueva tendencia escandinava: el Lagom, la receta sueca para alcanzar el equilibrio en la vida o el arte de vivir con lo justo.

El estilo sueco se ha puesto de moda en todo el mundo, pero va mucho más allá de una forma de decorar la casa o de vivir con un nivel de bienestar envidiable.

Los suecos han hecho de la moderación el eje central de una forma de vivir que abarca su relación con la naturaleza, la vida en familia, el interiorismo, la forma de consumo privilegiando lo práctico sobre lo ostentoso, la discreción en las relaciones personales, el compromiso medioambiental, la equidad en lo social… Y los suecos lo definen con una palabra sin traducción exacta al castellano: LAGOM.

Ahora los suecos triunfan imponiendo en todo el mundo su estilo de vida Lagom, que reclama la felicidad humilde y sencilla.

Ni exaltado ni eufórico, comedido y nada jaztancioso… y es que para los suecos, el secreto de la felicidad sostenible y verdadera está alcanzar el equilibrio en todos los aspectos de nuestra vida, sin despilfarrar, sin excedernos.

QUÉ SIGNIFICA LAGOM
No tiene equivalente en castellano, pero más o menos viene a significar “ni demasiado ni demasiado poco; lo justo”. Se cree que la palabra proviene del término vikingo lagetom (literalmente, “alrededor del equipo” ) y que deriva de la costumbre de pasar un cuerno de hidromiel de mano en mano asegurándose de que hay la cantidad justa para que todo el mundo pueda tomar un sorbo. Pero, si bien la anécdota puede que dé en el clavo, la verdadera etimología de la palabra apunta a una antigua forma de la palabra lag, un tipo de ”ley” del sentido común”.

En su forma más simple, la palabra describe algo que es “lo suficiente” o “lo justo”, como por ejemplo la cantidad correcta de leche en el café o la presión perfecta para un masaje

Más allá del mundo material, se vuelve algo mucho más sofisticado e implica que el equilibrio ha alcanzado la perfección y se basa en una serie de códigos sociales.

Lagom es, por ejemplo:

– Aceptar la invitación a pasar el fin de semana en casa de un amigo pero llevar tus propias sábanas porque es justo compartir el peso de hacer la colada;

– Es tener derecho a quedarse en casa si tienes a un niño enfermo, sin que afecte al sueldo, pero sin abusar nunca de ese derecho.

– Lagom es comprar un coche práctico aunque no sea el vehículo más bonito.

– Es pintar solo una pared que destaque en el salón y dejar el resto de color blanco porque pintar toda la sala sería demasiado.

– Es pintarse los labios de un rojo vivo pero maquillarse el resto de manera discreta.

– Lagom es pedir una hamburguesa pero sin las patatas fritas porque la moderación es una virtud.

– O es montar una cena usando solo sobras porque desperdiciar es un pecado mortal.

Del Lagom aprenderás a disfrutar del tiempo libre con las personas que amas, empatizar con las personas que te rodean, moderar tus comportamientos y mostrarte al natural, con esa personalidad que te hace único.

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