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Hay que dar vuelta al mundo. Pero cada lágrima que corre allí donde podría haber sido evitada es una acusación; y es un criminal quien, con inconsciencia brutal, aplasta una pobre lombriz.

Rosa Luxemburgo

 

Rosa Luxemburgo, una de las grandes revolucionarias del siglo XX, fundadora del socialismo democrático, filosofa, periodista, activista. Esta aguerrida mujer nació en el seno de una familia judía; además,  padecía discapacidad debida a un defecto en el crecimiento congénito, sufrió cojera toda su vida. Apoyar la lucha contra el capitalismo la hacía incómoda para la socialdemocracia más conservadora.

Murió asesinada el 15 de enero de 1915, su cadáver fue arrojado desde un puente a las aguas de un río y encontrado tres meses después. En Berlín, cada año, un domingo de enero se conmemora el día de Rosa de Luxemburgo y Karl Liebknecht, un político comunista alemán cofundador con Rosa de la Liga Espartaquista y el Partido Comunista de Alemania. Ambos opositores en el Reichstag a la Primera Guerra Mundial.

Recordar a la valiente Rosa Luxemburgo, en esta época y en este país, me hizo meditar en el pensamiento con que inicia esta entrega aplicado de alguna forma a esta realidad.

Hay que dar vuelta al mundo, no se puede seguir tolerando la brutal inconsciencia –para citar a Rosa- que significa aplastar a las y los periodistas, que se antojan tan pequeños como la lombriz que cita Luxemburgo.

En este marco, encontré un trabajo firmado por Jonathan Valdez del Diario El Costeño de Jalisco. Revisé cifras, fechas, nombres de periodistas desaparecidos y asesinados en México desde el 25 de diciembre de 1860, fecha en que fue asesinado el periodista político veracruzano Vicente Segura Argüelles, debido a su conversión ideológica durante la Guerra de Reforma de liberal a conservador y sus escritos contra la facción liberal en defensa de la religión. Después de amenazas fue ejecutado por elementos de las tropas liberales, en la Ciudad de México.

Así empieza una lista que enumera a 372 hombres y mujeres, desaparecidos o asesinados debido a su profesión, del 25 de diciembre de 1860 al 15 de enero de 2018, fecha en que el periodista independiente Carlos Domínguez fue atacado cuando viajaba en su auto acompañado de su hija.

33 de los nombres de esta negra relación pertenecen a mujeres, desde el 15 de agosto de 1986 cuando María de Jesús Gil fue asesinada junto con su esposo el periodista Juan Manuel Félix, en Culiacán, Sinaloa.

En un humilde homenaje enlisto los nombres de estas mujeres, para hacer patente la tristeza de la impotencia, para no olvidarlas, para que su desaparición o asesinato nos siga doliendo. María de Jesús Gil de Félix, Norma Alicia Moreno Figueroa, Clementina Herreros Andrade, Linda

Bejarano, Elvira Marcelo, Jessica Elizalde de León, Araceli Caballero  Hernández, Jessica Lizalde, Yolanda Figueroa, Dolores Guadalupe García Escamilla, Flor Vásquez López, Claudia Rodríguez Lleras, Teresa Bautista Merino, Felicitas Martínez Sánchez, María Esther Aguilar Cansimbe, María Isabella Cordero, María Elvira Hernández Galeana, Selene Hernández León, Yolanda Ordaz de la Cruz, Ana María Marcela Yarce Viveros, Rocío González Trápaga, María Elizabeth Macías Castro, Regina Martínez Pérez, Adela Jazmín Alcaraz López, Rosa María Ríos Campos, Marlén Valdez García, María del Rosario Fuentes Rubio, Jazmín Martínez Sánchez, América Maribel Alba Larrazolo, Anabel Flores Salazar, Zamira Esther Bautista y Miroslava Breach Velducea.

Las mujeres siguen siendo las más desprotegidas entre los desprotegidos, las más vulnerables entre los vulnerables, en todos los ámbitos de su vida y profesión, incluido, por supuesto, el periodismo.

Por eso leer  a Rosa Luxemburgo me remitió a ellas, que se perdieron en el intento de dar vuelta al mundo, como dijo la luchadora alemana:

“Un mundo donde seamos socialmente iguales, humanamente diferentes y totalmente libres” Rosa Luxemburgo.

@SylviaT    sylvia283@hotmail.com

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