Por considerar que el Estado no tiene porque decidir sobre la vida privada familiar de las personas ni mucho menos que una costumbre esté por encima de los derechos humanos, el Tercer Tribunal Colegiado en materia Civil le da la razón a una familia que se amparó contra la Ley del Registro Civil que consideraban discriminatoria, pues les negaba registrar a su hija con el apellido de su abuela paterna en primer lugar y como segundo apellido el del abuelo materno.

El organización Sonora Ciudadana A.C. llevó el caso de esta familia que consideró que se le estaba discriminando al no permitirles nombrar a su hija como ellos deseaban, por lo que al ser negado mediante oficio su petición señalando que el artículo 45 de la Ley del Registro Civil era claro al indicar que en primer lugar va el apellido paterno del padre y en segundo lugar el apellido paterno de la madre decidieron ampararse.

Por lo que se promovió un juicio de amparo que conoció el Juez Tercero de Distrito de Sonora donde alejaban que se violaba el derecho al nombre e identidad de una menor de edad, el derecho a la no discriminación protegido por la Constitución y el derecho de la vida privada y familiar con criterios administrativos retrogradas y estereotipos de género.

“El juez de amparo declarado fundado los argumentos de estas personas y ordenó al Registro Civil registrar a la niña como la familia lo deseaba, por que tenían el derecho a elegir el orden de los apellidos, pero el Gobierno interpuso un recurso de revisión alegaron que el artículo 45 de la Ley del Registro Civil si era Constitucional, que no era discriminación, pues eran tradiciones y costumbres de tener primero el apellido paterno y esto le daba seguridad al menor en cuanto a su filiación y origen”, explicó la abogada de la organización Cynthia Arcoamarillo Lohr.

Sin embargo, el Tercer Tribunal Colegiado en materia Civil declaró infundado el recurso del Estado, porque el orden los apellidos no afecta la seguridad de los menores y las tradiciones y costumbres no están por encima de los derechos humanos y va más allá señalan que el artículo 45 de la Ley Registro Civil al imponer ese orden de los apellidos fomentan los estereotipos de genero, al poner primero el apellido del hombre y luego de la mujer, denotando el poder y status y eso es mantener prácticas discriminatorias contra la mujer.

Por tal motivo la familia logró que su bebé llevé el apellido en primer lugar de su abuela paterna y el segundo apellido de su abuelo materno.

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