Hoy se celebra el día de los fieles difuntos, los panteones de Hermosillo y todas las ciudades del estado se abarrotan de personas que acuden a acompañar a sus seres queridos un momento en el día que los mexicanos celebramos la muerte. Una de las festividades que en nuestra cultura aprovechamos para estar con aquellos que se adelantaron en el camino.

Flores, arreglos, globos, coronas y demás artículos propios de este día se ofertan en la entrada del panteón municipal en Hermosillo, los sonidos de los vendedores se mezclan con la música de banda y acordeón que en el fondo suena con canciones melancólicas recordando a algún padre, esposa, hijo…

Muchos llegan en camión, a pie o buscan un espacio para dejar los carros llenos de familiares armados con escobas, baldes, trapos y todo lo necesario para remozar la morada de sus amados difuntos que descansan y de seguro esperan la visita este día como es la creencia mexicana. Así que pueden verse muchas tumbas con familias sentadas alrededor, rezando, cantando, recordando…platicando con los que se fueron.

Veladoras encendidas alumbrarán más tarde las calles del panteón mientas de nueva cuenta el campo santo se quedará solo tras un día de muertos más con esa sensación de vacío que se siente cuando las visitas se retiran tras un día de fiesta y la casa queda en silencio.

Algunas tumbas nuevas, otras más bonitas que otras, pero también muchas en abandono, esas de gente que no reciben visita de nadie tal vez porque ha pasado mucho tiempo y ahora la reunión es en otro espacio, en otros tiempos, pero lo cierto es que a esta fiesta del día de muertos, todos en algún momento de este lado o del otro, todos estaremos invitados.

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