Para Omar Cortéz su familia lo ha impulsado ha salir adelante y buscar siempre una mejor manera de llevar el sustento a casa, él es un hermosillense que se gana la vida vendiendo hot dogs en una carreta durante las noches. Empezó desde abajo como muchos y a lo largo de los años fue aprendiendo el negocio de manejar una carreta, pero antes era el panadero.

“Primero hacía el pan para hot dog, después me subieron a repartidor, le repartía pan a puros hotdogueros y pues de ahí me fui fijando, me fui fiando y pues aprendí muchas cosas, ellos mismos me decían como prepararlos”

Luego de aprender, cada noche al terminar de trabajar en la carreta, sus amigos y familiares le pedían “el paro” que llevara los “dogos” a sus casas aprovechando la amistad por lo que se dio cuenta que era una oportunidad de generar un modelo de negocio.

“Familiares, amigos me empezaron a pedir hot dogs después de que yo terminaba la labor en mi carreta. Yo cuando terminaba pues muchas veces me lo pedían y yo iba y se los llevaba a su casa a las 2, 3 o 4 de la mañana. Entonces de ahí se fue dando, se fue dando poco a poquito”

Así se le ocurrió la idea del “Dogo Aguaje” y ahora, de jueves a domingo desde las 11 de la noche y hasta las 6 de la mañana recibe los pedidos aprovechando la tecnología del whatsapp y le lleva comida a quienes por la fiesta no deben manejar o que no quieren salir de noche por aquello de la inseguridad.

“Por seguridad de todos, tanto los que andan bien y los que andan mal. Aquí con esto prevenimos accidentes más que nada y pues prevenimos multas y por eso la gente está satisfecha por ese lado porque así no tiene que salir de su hogar y así nosotros vamos y le hacemos los dogos hasta la puerta de su casa, entonces ellos satisfechos y felices.”

Como muchos emprendedores, su idea al principio fue criticada, montar una carreta dentro de un carro, le decían que no se podía pero poco a poco lo fue adecuando para ahora recorrer las calles de Hermosillo calmando el hambre de los fiesteros o de los antojadizos de madrugada.

“Yo le pregunté que si me podía hacer una mini carreta para meterla adentro de mi carro, me dijo que no porque estaba raro lo que le pedía hasta que encontré un señor que me ayudó y así usando mi imaginación es que ha ido quedando”

En un futuro quiere hacer más grande las rutas de servicio, tal vez poner otro carro pero con apenas dos meses y medio de operar el “Dogo Aguaje” la gente le ha respondido muy bien, desde fiestas, hasta bodas o los amanecidos que no faltan los fines de semana le hablan para pedir uno con todo, doble o con lo que se pueda, ya ven que el hambre aprieta y más de noche.

Omar es un caso de esos que bien pueden decir, “el que quiere puede y el que busca encuentra” demostrando que para salir adelante hay que ver las  oportunidades más que los obstáculos. Así que usted  ¿Cuántos va a querer?

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