Rechazo a la huelga en la Universidad de Sonora fue la generalidad entre alumnas y alumnas del Alma Mater por afectar su rendimiento escolar y sufrir atrasos en el calendario académico pues muchos aún no concluyen el semestre.

En un sondeo realizado en distintas carreras universitarias la opinión fue de molestia pues para los alumnos el conflicto laboral impulsado por los sindicatos de trabajadores y académicos deja en último lugar a los alumnos quienes entran a estudiar con la confianza de que realizarán sus estudios sin contratiempos.

Para algunos alumnos que son foráneos los motivos de rechazo contemplan también el factor académico pues sus presupuestos para renta y transporte se ve afectado al alegar la estadía en la ciudad y en otros casos donde en sus lugares de origen presentan problemas de conectividad para llevar actividades en línea.

Además algunos estudiantes temen que como ha sucedido en otras ocasiones se pierdan los cursos de verano, recurso que mucho aprovechan para regularizarse y ponerse al corriente con sus materias, de nueva cuenta afectando sus agendas y planes académicos.