Viajar no significa darle fin a tu buena alimentación y ejercicio y sabotear nuestros esfuerzos de mantenernos en el camino saludable. Al contrario, una vacación te da la oportunidad de expandir tus límites y desarrolla tu creatividad. Puedes variar tu alimentación sin culpa disfrutando los placeres de nuevos sabores, distintas formas de preparación y además puedes tener a acceso a comida y costumbres locales. La actividad física también puede ser divertida y te puede ayudar a convivir con tu familia en otros contextos. Si vas a salir pronto de vacaciones, toma en cuenta las siguientes recomendaciones.

Al llegar a tu destino sal a explorar la zona.
Ubica restaurantes saludables y conoce los alimentos de la localidad. Será una buena oportunidad para probar nuevos sabores y preparaciones. Al explorar el lugar, estarás conociendo el lugar y realizando actividad física. También podrás ver qué actividades se pueden hacer y podrás planear mejor tu estancia llena de actividad y recreación.

Realiza actividades recreativas que impliquen actividad física. Hay muchas actividades que se pueden hacer en familia tales como ir a caminar, escalar, rentar bicicletas, hacer deportes acuáticos, nadar, jugar tennis o ir al gym del hotel.

Comienza con un desayuno saludable. Incluye cereal integral como la avena, leche o yogurt descremados, fruta y algo de proteína (como un huevo) para comenzar tu día. Un batido verde también es una excelente opción para comenzar tu día. El desayuno te mantendrá sin hambre durante la mañana y podrás sentirte con más energía para disfrutar tus vacaciones.

Elige snacks saludables y nuevos como frutas locales y semillas. En casi todos los lugares se puede encontrar galletas integrales, sándwiches, fruta y bebidas sin azúcar.
Lleva desde casa alimentos saludables como nueces y semillas, fruta deshidratada, cereales integrales, galletas integrales, fruta empaquetada, palomitas naturales, arándanos.
Llevar contigo un snack es de vital importancia ya que durante las vacaciones no tenemos tanto control de las actividades, y no sabemos cuándo comeremos nuevamente.
Recuerda cargar tu botella de agua contigo para mantenerte bien hidratado. Muchas veces la deshidratación provoca que comamos de más así que toma suficiente agua.

Siempre comienza tus comidas con ensaladas o platillos de verdura. Para el desayuno, el lunch, la comida o cena comenzar por una ensalada es un truco efectivo, estarás incluyendo vitaminas, minerales, fibra y agua y pocas calorías.
Por lo general las ensaladas son fuente de fibra para evitar el estreñimiento, que es muy frecuente entre los vacacionistas. No olvides que para evitarlo la combinación necesaria es fibra + agua.

Pide que te lleven el aderezo aparte para que puedas controlar la cantidad que te vas a comer, una o dos cucharadas suelen ser lo mejor. Un aderezo práctico y nutritivo es poner sobre tu ensalada una cucharada de aceite de oliva, unas gotas de limón y pimienta negra recién molida.

Las bebidas. Cuando estamos de vacaciones nuestro consumo de bebidas aumenta. Muchas bebidas son altas en calorías. Es recomendable alternar bebidas con agua simple para reducir el consumo de calorías y cambiar a té helado, limonadas sin azúcar, jugos naturales diluidos en agua y agua mineral

En los restaurantes. Pide platillos que estén horneados, asados, hervidos o al vapor. Es más fácil cuidar nuestro peso evitando alimentos fritos y cremosos, con aderezos y quesos y bebidas endulzadas. Comparte tus platillos y pide para llevar si ya estás satisfecho. Consume alimentos bajos en grasa, altos en fibra y asegúrate de incluir al menos 5 porciones de frutas y verduras cada día.

Moderación en lugar de privación. Cuando nos prohibimos alimentos sucede un fenómeno mental llamado “restricción cognitiva” que quiere decir que más pensaremos y nos sentiremos atraídos hacia eso que está prohibido. Cuando no podamos resistir la tentación, comeremos “eso” en un estado de estés y en grandes cantidades, llevándonos a estados de culpa después. Mejor permítete comer aquellos alimentos que se te antojan pero en porciones pequeñas y comiéndolo lentamente, disfrutando y gozando.

Para después de las vacaciones. Vuelve a incluir los alimentos saludables que no pudiste consumir en tus vacaciones. Asegúrate de incluir 3 tazas de verdura al día y 2 de frutas en tu periodo post-vacacional, esto regresará los niveles de vitaminas y minerales y te aportará muy pocas calorías para compensar el peso ganado en tu viaje. Retoma tu estilo de vida saludable y continua haciendo cambios paulatinos en pos de tu salud y bienestar.

Limpia tu intestino. Por lo general, aunque comamos alimentos saludables, durante los viajes es muy frecuente que suframos de estreñimiento. Al llegar a casa, recuperemos el consumo de alimentos altos en fibra y agua.

Aquí tenemos algunos alimentos que te ayudarán a desinflamar tu vientre:
• papaya
• jugo de naranja + mango
• jugo de naranja + piña
• jugo de papaya + mango
• ciruela pasa
• avena
• tamarindo (en fruto o en agua)
• membrillo
• tejocote
• jugos verdes

¡Disfruta de la vacación sin culpa!

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