Con su bicicleta cargada de escobas, tijeras de jardinero, jabón y una cubeta, Fidel recorre el panteón municipal buscando clientes para limpiar tumbas. Un servicio que presta durante los días cercanos al Día de Muertos y que le ha permitido sacar un extra de lo que gana vendiendo aguas frescas y raspados habitualmente.
Y es que hay que hacer lo que se tenga que hacer comenta Fidel quien debe buscar el sustento para su familia pues debe sacar adelante a su hija de 9 años. Por 50 pesos limpia las tumbas de aquellos que piden el servicio aunque si se necesita quitar la hierba el costo va de los 100 y hasta los 200 pesos dependiendo de la cantidad de maleza que se quiera retirar. Pero madruga desde las 5 de la mañana para llegar al camposanto y empezar una jornada porque afirma que debe aprovechar estos días.

Fidel lleva trabajando una semana previa al 2 de noviembre y en promedio está haciendo de 15 a 20 tumbas al día por lo que comenta que le ha ido bien y no puede quejarse porque se lleva cerca de los mil pesos cada día.
Mientras contesta las preguntas nunca dejó de tallar una lápida con agua y jabón, mientras los familiares de la persona que está sepultada observan la rapidez con que hace su trabajo y ríen pues Fidel se deja tomar las fotos y platica sobre su trabajo despreocupado por el sol que pega duro mientras ahora seca la tumba y dice que debe apurarse porque ya tiene otro «jale» unas tumbas más adelante.








