En México, aproximadamente 800 mil niños de 5to y 6to de primaria han consumido alcohol al menos en una ocasión y más de 110 mil niños entre 10 y 12 años de edad han llegado al estado de ebriedad en el último mes.
En Sonora 4 de cada 10 niños y adolescentes consume alcohol con regularidad y a los 9 años es la edad promedio en el consumo de alguna droga.
Es urgente rescatar a los niños y jóvenes de las adicciones con programas informativos y de prevención a través de la Secretaría de Salud, pues a la fecha 4 de cada 10 adolescentes consume alcohol con regularidad en Sonora, declararon este jueves las diputadas Kitty Gutiérrez Mazón y Carolina Lara Moreno.
Las legisladoras, sin distinción de partido, se unieron para exhortar a la Secretaría de Salud Pública de Sonora para que de manera inmediata implemente la Estrategia Nacional para la Prevención en el Consumo de Bebidas Alcohólicas en Menores de Edad y atacar de manera estructurada dicho problema.
“Son números muy alarmantes, pues de acuerdo con la Encuesta nacional de Adicciones, tan solo en Sonora más del 40% de los niños y adolescentes ya consumen alcohol con regularidad”, señaló Gutiérrez Mazón.
“Estamos en una situación muy seria”, añadió, “por lo que debemos sumarnos todos los sonorenses, padres de familia, instituciones educativas, instancias de gobierno correspondientes y sociedades civiles”.
La presidenta de la Comisión de Salud en el Congreso del Estado, dijo además que según datos de la misma encuesta, el 42.3% de estudiantes hombres de secundaria y bachillerato consumen alcohol frecuentemente, así como el 40.5% de las mujeres en este nivel educativo.
Informó que la Estrategia Nacional para la Prevención del Consumo de Bebidas Alcohólicas en Menores de Edad ya es aplicada por el Gobierno Federal y tiene como propósito implementar acciones de regulación, fomento y control sanitario en establecimientos que expendan este tipo de bebidas en el territorio nacional.
Agregó que el programa contempla una estrategia basada en dos ejes principales: el primero es el fomento sanitario a la población y la segunda consiste en la aplicación de operativos conjuntos de vigilancia sanitaria, por lo que es fundamental que las leyes que prohíben la venta de alcohol a menores de edad sean respetadas y en su caso establecer sanciones severas a quienes las violenten.







