Desde mi punto de vista la frase del título de esta columna es una de las que evoca con mayor fuerza la necesidad de una democracia y de sociedades más participativas. La frase es de Gunter Grass y la cita cuando habla de una de las obligaciones más sentidas que debe de tener un ciudadano “La obligación del ciudadano es mantener la boca abierta”.

Quien mantiene la boca abierta ejercita su capacidad de gritar contra la corrupción, contra el conflicto de interés, grita a favor de una mejor calidad en los servicios públicos, a favor de reformas y aprobación de leyes que tengan el objetivo de mejorar nuestra calidad de vida, gritan contra de la desaparición de periodistas, contra la inseguridad que alberga en la mayoría de las entidades federativas y general en contra y favor de todo aquello que de resolverse brindaría mejores condiciones para vivir en paz y en orden.

Hay muchos temas sobre los cuales gritar, sobre todo vayamos a uno de los más significativos de los últimos días en el estado de Sonora, la determinación de la bancada panista en el H. Congreso del Estado para separar a cuatro de sus diputados de la fracción parlamentaria.

A pesar de que este es un hecho válido deja en la intemperie una serie de cuestionamientos que seguramente no serán respondidos: ¿a cuáles ideales obedecerá de ahora en adelante la toma de decisiones de estos cuatro diputados expulsados? ¿serán presa fácil para que la bancada del PRI los acoja y poder votar en bloque? ¿con esto se separan de los objetivos de la bancada panista? si es que ésta los tiene, en fin, lo que si es que esta es una muestra más de la desorganización de las bancadas y de la pluralidad de intereses comúnmente separadas de lo que ellos mismos pregonan como Bien Común en su doctrina.

Una bancada descordinada no sólo puede tomar este tipo de medidas desesperadas, sino que puedes ser el inicio de una desintegración inminente, siempre y cuando no se tomen medidas para evitar que en un futuro se repita esta situación.

En el fondo el problema para los azules será carecer de mayorías parlamentarias que seguro no se alcanzan ni con las coaliciones que en un caso hipotético pudieran acordar con otro u otros partidos. Quien sabe si habrá cabida para la negociación, por lo menos no para una como se piensa en términos sanos del quehacer legislativo.

Por su parte el Gobierno de Pavlovich puede respirar al sumar estos cuatro votos como un “socio” de su Gobierno, el cual si bien no les lleva a alcanzar los 21 votos si los acerca con 19.

En fin, continuemos con la boca abierta gritando por los temas que nos interesen, sin duda, son muchos y espero algún día sean proporcionales al número de problemas sociales que nos rodean.

¿Usted sobre cuál tema mantiene la boca abierta? ¿Usted sobre cuál tema grita?

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